Nunca es tarde para nada (Eclesiastes 3: 1-8)
por Omar Ramirez
La vida terrenal nunca es tan larga, pero tampoco es tan corta como para no alcanzar hacer todo lo que quieras, por eso: No hay nada para lamentar.
hay un tiempo para todo y un tiempo para cada cosa bajo el sol:
un tiempo para nacer y un tiempo para morir,
un tiempo para plantar y un tiempo para arrancar lo plantado;
un tiempo para matar y un tiempo para curar,
un tiempo para demoler y un tiempo para edificar;
un tiempo para llorar y un tiempo para reír,
un tiempo para lamentarse y un tiempo para bailar;
un tiempo para arrojar piedras y un tiempo para recogerlas,
un tiempo para abrazarse y un tiempo para separarse;
un tiempo para buscar y un tiempo para perder,
un tiempo para guardar y un tiempo para tirar;
un tiempo para rasgar y un tiempo para coser,
un tiempo para callar y un tiempo para hablar;
un tiempo para amar y un tiempo para odiar,
un tiempo de guerra y un tiempo de paz. (Eclesiastes 3: 1-8)
un tiempo para nacer y un tiempo para morir,
un tiempo para plantar y un tiempo para arrancar lo plantado;
un tiempo para matar y un tiempo para curar,
un tiempo para demoler y un tiempo para edificar;
un tiempo para llorar y un tiempo para reír,
un tiempo para lamentarse y un tiempo para bailar;
un tiempo para arrojar piedras y un tiempo para recogerlas,
un tiempo para abrazarse y un tiempo para separarse;
un tiempo para buscar y un tiempo para perder,
un tiempo para guardar y un tiempo para tirar;
un tiempo para rasgar y un tiempo para coser,
un tiempo para callar y un tiempo para hablar;
un tiempo para amar y un tiempo para odiar,
un tiempo de guerra y un tiempo de paz. (Eclesiastes 3: 1-8)
Nunca, nunca es tarde para nada.
Siempre hay tiempo para todo quehacer en el mundo. Para decir lo que se tenga que decir, para escuchar lo que se quiera escuchar, para callar lo que deba callarse, para arrepentirse, para cambiar alguna cosa mala de la vida, para ser lo que uno elija como ideal. Porque somos esencialmente libres. Solo que, la mente se identifica tanto con el cuerpo que cree que es el, el centro de todo, negando cualquier otra existencia o realidad.
Así, la mente cuando sueñes como seguridad te frenara para que te preguntes “el como” y entonces tengas miedo ante lo desconocido y te limites. Porque ella esta centrada en el calculo y se rige por el principio de realidad. Ella no sabe de fe ni de esperanza y los sueños escapan a todo cálculo. Porque son realidades invisibles, fuerzas espirituales ante las cuales media. Así, no puedes soñar y calcular. Si lo haces por aparecer racional frenaras tu sueño.
Cuando esa realidad te desanime debes dejar de pensar a la mente como herramienta útil para construir sueños, sino que debes pensar con el corazón. Entonces, si sueñas veras como tu deseo genuino; tu deseo puro, hará que el universo se acomode y produzca tu sueño. Debes sentir y creer. De otro modo ,no pasara nada y te quedaras en tu mente en contacto con la realidad material comun. En eso, se constituye un ser espiritual, cuando puede confiar en su parte invisible que solo esta franqueada con un velo de olvido. Olvido del ser poderoso que se es.
Como puede ver; hay tiempo para todo a pesar de que te lamentas. Hay algunos cálculos que pueden ayudar a dimensionar como utilizamos el tiempo en la tierra, solo en cosas elementales de lo cotidiano.
¿Cómo usted usa su tiempo?
Usted dice regularmente: ¿¿no tengo tiempo suficiente??
Mire: a lo largo de una vida de 72 años –por ejemplo-, especialistas afirman que gastamos 21 años durmiendo, 14 años trabajando, 7 años en el baño, 6 años comiendo, 6 años viajando, 5 esperando en filas, 4 aprendiendo, 3 en reuniones, 2 devolviendo llamadas telefónicas, 1 año buscando cosas perdidas, 22 meses en la iglesia, 8 meses abriendo correspondencia inútil, 6 meses esperando en semáforos.
El mundo de la vida se compone de tareas por hacer. Cualquiera estas sean son costumbres de humanos mas o menos estereotipadas algunos pocos escribirán, otros pintaran, otros leerán, otros jugaran profesionalmente etc. cada cual viviendo su tiempo repartido en sus decisiones
¿En que tiempo estas tu ahora, en que parte de el.? Porque según te desarrolles vivirás distintos tiempos. Así lloraras, reirás, plantaras un árbol o una planta, un tiempo para enfermar de algo, un tiempo para sanar, un tiempo para pelearte con alguien, un tiempo para reconciliarte.
¿En que tiempo estas? Que tiempo te esta pasando.
La historia misma tiene sus tiempos; ¿en que tiempo esta la humanidad.?
Al morir, nadie es cortado y arrebatado antes de tiempo, nunca fue prematuro. Una vida que pasa el velo. Entra en otra dimensión, escapo volando hacia su sitio perfecto. Algunos han regresado a terminar su obrar porque aun no era su tiempo. Hay muchos relatos trayéndose consigo una experiencia como para saber que existe un paraíso a donde se va. Una aduana evaluadora de ingreso o regreso y la gran respuesta que el ser no se muere y que uno, no es el cuerpo físico.
El miedo a la muerte es solo el miedo de la mente a lo imperecedero de su finitud, a su destrucción próxima dentro del cálculo.
Cuando el señor anuncio su muerte la mente calculadora de Pedro dijo:
“Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a
reconvenirle, diciendo: “Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo.” Porque no pones la mira en las cosas de Dios.” (Mat.16:22-23) (lo eterno ,espiritual) sino en la de los hombres (lo inmediato o terrenal, finito)
La lógica de la mente es pensar en su supervivencia porque no tiene como calcular la eternidad, porque sabe que ha de morir. Es cierto, porque el cuerpo efectivamente muere. Los acontecimientos terrenales son finitos y perecederos así que la mente se resiste a su final. De ese modo,¡¡ Lo que tiene que pasar, pues pasara……¡¡ lo que considera injusto o lamentoso, la carne en su visión limitada y parcial lo percibe como desgracia y pérdida.
Lo que no dijimos -es algo que no dijimos- como tantas cosas que no hacemos. Tal vez, no debimos decirlo nunca o haberlo dicho desde el comienzo, porque el que muere accede a una comprensión superior donde no lo alcanza ni lo daña lo que se dijo o no se dijo y solo es un supuesto melancólico suyo. El que cruza el velo se abre a una nueva comprensión. En donde, lo subsume una hiperrealidad de gozo inefable. Allí se mira desde una luminosidad abarcadora que solo hace sentido, la totalidad existencial y el lenguaje es otro. Espíritu a espíritu. Lenguaje adamico que es comunicación total de alma a alma, donde queda todo comprendido lo que se dijo y lo que no se dijo es irrelevante. Entonces, nada quedo por decir ni ser comprendido o sabido. Pero, si ese hecho te perturba o te hace sufrir más alla de lo esperado por tu incomprensión. De algún modo, vendrá a ti una impresión ilusoria -pero cierta- con acceso a otra realidad explicativa de supravida para que tu estés bien y tu lo comprendas. Porque aquí, tu eres el desvalido, no el que se fue cruzando el velo. Para el, el tiempo deja de existir del modo como lo es para nosotros. Así, nosotros seguimos envejeciéndonos, oxidándonos en el transcurrir del vivir.
Es bueno que nos digamos todo lo más posible que sea edificante, porque tenemos también que saber callar. A veces, el callar es superior porque en el mucho hablar -pretendiendo ser franco -decimos lo que es imprudente decir.
El mañana es consecuencia del hoy y el hoy lo construimos en las certezas presentes. Por ello, NADA ES UNA SORPRESA La escritura dice solemnemente:
“Todos tus caminos me son conocidos” …Salmos 139:3
Aun todos los pelos de tu cabeza están contados …Mateo 10:29-31.
Aun todos los pelos de tu cabeza están contados …Mateo 10:29-31.
Nada pues se pierde, todo llega a su fin en lo terrenal dentro de lo esperado en su limite previsto. Hasta que alcances tu maximo nivel o lo que necesitabas. Solo eso, al pasar por la tierra. Porque algunos nacen y mueren pero necesitaban el cuerpo
Todo lo hizo Yahvéh con un fin; aun al malvado para el día de la miseria; Yahvéh mismo dirigirá tu marcha y guiará tu camino” (Pr 4, 27; 16, 1,4,9; 19, 21; 21, 1-2; II Cor 3, 5; Flp 2, 13-14)
“Si sus días están previstos, contados por ti sus meses, un límite que no franqueará” (Job 14, 5)
Te conocí aun antes de que fueras concebido …Jeremías 1:4-5
La presciencia de Dios no es asimilable al estado actual de nuestra mente. La cual,no puede acceder a contenidos celestes o extraterrestres donde no vive, ni ha estado, ni puede experimentar. Lo que puede repetir es lo que surge de las exudaciones del lenguaje por la comprensión mental donde siempre ha vivido.
“Yahvéh hizo al hombre en los orígenes y lo dejó a su propio albedrío; … Cristo nos liberó para que vivamos en libertad” (Ecli 15, 14; II Cor 3, 17; Ga 2, 4; 5, 1,13; Sant 1, 25; 2, 12; I P 2, 16)
El albedrío moral consiste como- se ha dicho- en la capacidad de elegir o escoger pero su constructo es referencial a la sabiduría que consiste en usar el conocimiento que se tiene atinadamente eso es con sabiduría. Nos liberamos de la ignorancia al ser iluminados por el evangelio y la expiación que nos alcanza. Alcanzamos la libertad cuando vivimos en la verdad y los mandamientos
Y en vosotros, hasta los cabellos de la cabeza están todos contados” (Mt 10, 29-30; Lc 12, 7)
Esto no es determinismo, Dios sabe como acabaran las cosas desde el comienzo. De ese modo, se sabe todo, por eso es Dios. Dios ve en un solo conjunto pasado, presente y futuro en un continuun desplegado ante si.
“Hay muchos planes en el corazón del hombre, pero sólo se cumple el designio de Yahvéh” (Pr 19, 21; 29, 26; Jdt 9, 5-6)
“El Señor asegura los pasos del hombre” (Salm 37, 23)
La libertad del hombre al escoger lo que será para el -lo propio- determina con ello como será su futuro. De otro modo, no es libre y si no es libre, tampoco es responsable y lo que nos pasa no tendría que ver con nosotros y Dios dejaría de ser Dios.
Somos libres y somos los únicos responsables de lo que nos pasa. Lo decidimos mientras elegíamos cada asunto, cuando tomábamos decisiones ante cada asunto en que nos embarcamos. El final de toda acción es el cambio en los resultados.
Explicaciones de la mente a la realidad del tiempo
· “¿Amas la vida? No desperdicies el tiempo porque es la sustancia de que está hecha.” Benjamin Franklin
- “El que emplea demasiado tiempo en viajar acaba por tornarse extranjero en su propio país.” René Descartes
- “El tiempo es arena en mis manos.” Gustavo Cerati
- “Coge el día presente y fíate lo menos posible del mañana.” Horacio
- “Vivimos en una época en la que no nos podemos dar el lujo de hacer una sola cosa a la vez.” Arturo León López
- “El tiempo es como un río que arrastra rápidamente todo lo que nace.” Marco Aurelio
- “El tiempo es invención o no es nada en absoluto.” Henri Bergson
- “El tiempo es la distancia más larga entre dos lugares.” Tennessee Williams
- “El tiempo es muy lento para los que esperan, muy rápido para los que temen, muy largo para los que sufren, muy corto para los que gozan; pero para quienes aman, el tiempo es eternidad.” William Shakespeare
- “El tiempo es una imagen móvil de la eternidad”. Platón
- “El tiempo me ha enseñado a mirar, a veces me ha enseñado a callar.” Fito Páez
- “Escoger el momento es ahorrar tiempo.” Francis Bacon
- “Fugit irreparabile tempus.” Virgilio, en Geórgicas, 3, 284. Traducción: “El tiempo se va para no volver.”
- “Las leyes naturales del universo son tan precisas que no se nos hace difícil construir una nave espacial para volar a la Luna, y podemos calcular el tiempo del vuelo con la precisión de una fracción de segundo. Estas leyes tienen que haber sido establecidas por alguien.” Wernher von Braun ingeniero aeroespacial.
- “Los que utilizan mal su tiempo son los primeros en quejarse de su brevedad.” Jean de la Bruyère
- “No es el tiempo el que nos falta. Somos nosotros quienes le faltamos a él.” Paul Claudel
- “Nuestras horas son minutos
cuando esperamos saber,
y siglos cuando sabemos
· “¿Qué son mil años? El tiempo es corto para el que piensa, e interminable para el que desea.” Émile Chartier, “Alain”
· “El tiempo no es oro; el tiempo es vida.”

No hay comentarios:
Publicar un comentario